Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información

Celebramos el Día Internacional de la Felicidad

Celebramos el Día Internacional de la Felicidad

Hoy, 20 de Marzo, se celebra el Día Internacional de la Felicidad

Las Naciones Unidas decidieron instaurar este día para recordarnos a todos, la importancia que tiene la felicidad como parte fundamental del desarrollo pleno de los individuos y del bienestar para todas las personas.

Si bien es cierto que este año estamos pasando por momentos difíciles, las personas han demostrado una vez más su capacidad para ser felices, incluso en las situaciones más adversas. Podemos verlo en miles de ejemplos que nos llegan por las noticias y por las redes sociales. Personas que, aunque tienen que seguir yendo a trabajar, dedican unos momentos del día a cantar con sus compañeros y compañeras; personal médico que, aunque se sientan cansados/as, siguen dando su mejor sonrisa y tratan que la estancia del paciente sea lo mejor posible; cantantes y artistas que comparten vídeos y canciones con sus seguidores para hacer más llevadero el confinamiento…

Todos estos ejemplos, y los mil ejemplos más que no caben en este artículo, son dignos de celebración.

¿Qué es la felicidad?

Para cada persona la felicidad, o el bienestar, para cada persona es algo distinto. Aunque, para dar algunas pinceladas sobre ella, podemos considerar que existen dos tipos de felicidad: la hedónica y la eudaimónica.

La felicidad hedónica proviene de actividades centradas en la búsqueda del placer individual. Por ejemplo, comer chocolate, ver una película, escuchar música que nos gusta, quedar con amigos/as, salir de fiesta… Este tipo de felicidad es bastante habitual, pero sólo produce efectos a corto plazo, que desaparecen cuando termina la experiencia.

Por otro lado, tenemos la felicidad eudaimónica, que está relacionada con la realización de actividades simbólicas, que dan propósito a la vida de la persona, o bien que se hacen de forma altruista para otra persona. Ejemplos de este tipo de felicidad los encontramos cuando alguien ha superado un examen, ha conseguido un trabajo, ha ganado una carrera o ha ayudado a alguien sin esperar nada a cambio. Todos estos ejemplos ayudan a construir la felicidad eudaimónica que, al contrario que la hedónica, se mantiene a largo plazo.

¿Puede el confinamiento producir felicidad?

Según un tradicional proverbio sueco “aquellos que quieren cantar, siempre encuentran una canción”. Lo mismo ocurre con la felicidad. Aquellas personas que buscan ser felices, siempre encontrarán una razón para serlo. La pieza clave es ¿dónde quieres enfocarte? ¿En lo que puedes, o en lo que no puedes hacer? Es cierto que el tener que estar en casa nos limita ciertas actividades, pero todas aquellas que hemos podido realizar ¿las tenemos en cuenta? Cosas como poder estar en casa con tus hijos e hijas, tener tiempo para ti mismo/a o incluso poder trabajar en pijama son algo que deberíamos valorar.

En cuanto a las relaciones sociales entre las personas, en contra de todo pronóstico, se han hecho incluso más estrechas. Las personas han desarrollado distintas estrategias para seguir conectados con los suyos, y no me refiero únicamente a las redes sociales. Personas que salen a los balcones a hacer ejercicio con sus vecinos o a compartir música y risas, que van a hacer la compra a las personas de mayor riesgo, que envían cartas de apoyo a aquellas personas que están en una situación crítica…

¿Cómo celebrar el Día Internacional de la Felicidad desde casa?

Os invito, en este día, a hacer un ejercicio tradicional de Psicología Positiva, llamado “Las 3 bendiciones o las 3 cosas buenas”. El ejercicio fue desarrollado por Martin Seligman, el considerado padre de la psicología positiva, y consiste en lo siguiente.

Durante el día, guarda 10 minutos para hacer este ejercicio. Podéis hacerlo solos o en compañía, pero las respuestas deben ser individuales. Escribe en una hoja 3 cosas positivas que hayas vivido durante el día. Puedes ser cosas de gran importancia, pero también cosas pequeñas, cotidianas, que te han hecho feliz. Por ejemplo, hoy he escuchado mi canción favorita en la radio, o me he reído mucho con una imagen que me ha pasado un amigo/a. Al lado de cada cosa positiva escribe el porqué ha sucedido o a quién se debe el momento que has disfrutado.

Este es el ejercicio que propone Seligman, al que me gustaría incorporar una pregunta más: ¿Habrías podido disfrutarlo si hubiese sido un día corriente?

La felicidad no está ahí fuera para que la encontremos, y la razón de eso es que está dentro de nosotros” (Sonja Lyubomirsky)

OTP, Oficina Técnica de Prevención

Impulsamos la prevención de riesgos laborales y ayudamos a fomentar el bienestar, la seguridad y salud de las personas en las organizaciones. #PRL #SST

Contacta con nosotros